Páginas

sábado, 20 de febrero de 2010

DESPEDIDA DEL PADRE RENATO POBLETE (Q.E.P.D.)

Provincial de los jesuitas, padre Eugenio Valenzuela, en la despedida del ex capellán general del Hogar de Cristo:
"El padre Poblete quiso ser puente entre dos países que conviven en una misma tierra"

Miles de personas acompañaron al continuador de la obra de San Alberto Hurtado en su funeral, que concluyó anoche. Hubo llamados a continuar con su trabajo para incorporar a todos los chilenos, sin distingos, a los beneficios del desarrollo.

Gustavo Villavicencio
El Mercurio.

En la misma Ford pick up de 1946 en la que junto al padre Alberto Hurtado recogía a los desamparados para llevarlos al Hogar de Cristo fueron trasladados ayer los restos del padre Renato Poblete Barth, el religioso que expandió a todo el país la obra benéfica del segundo santo chileno y cuyos funerales se realizaron en el cementerio jesuita de la Casa de Ejercicios Loyola, en la comuna de Padre Hurtado.

La despedida del padre Poblete -quien falleció en la mañana del jueves, producto de un ataque al corazón que lo sorprendió en la misma Casa de Ejercicios- estuvo marcada por la emoción de miles de personas que se sumaron al velatorio y la misa en el Templo de San Ignacio, y al posterior cortejo fúnebre, que antes de llegar al cementerio pasó por el Santuario del Padre Hurtado, en Estación Central.

Ante más de 1.600 personas que repletaron el Templo de San Ignacio, la misa fúnebre fue presidida por el cardenal Francisco Javier Errázuriz. Lo acompañaron más de 150 sacerdotes jesuitas y seis obispos, entre ellos el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic.

También asistieron autoridades y dirigentes políticos y empresariales, como el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma; la ministra Secretaria General de Gobierno, Pilar Armanet; el senador electo Andrés Zaldívar, el designado ministro de Hacienda, Felipe Larraín, y los presidentes de la Sociedad de Fomento Fabril, Andrés Concha, y de la Confederación de la Producción y del Comercio, Rafael Guilisasti.

La homilía estuvo a cargo del provincial de la Compañía de Jesús, padre Eugenio Valenzuela, quien aseguró que "la muerte de Renato nos convoca y nos permite agradecer lo mucho que Dios nos regaló en este gran hombre".

Destacando el legado del padre Poblete -en sus 19 años como capellán general el Hogar de Cristo pasó de atender 350 a 22 mil personas diariamente-, el padre Valenzuela resaltó que "este sacerdote buscó formar la conciencia social de los chilenos. No dejó a nadie afuera (...) Provocaba solidaridad y no tenía ningún escrúpulo en pedir. Quiso ser puente entre dos países que conviven en una misma tierra y permanentemente nos recordaba que ninguna sociedad es viable sin incorporar a todos a los beneficios del desarrollo".

Luego de la misa, el féretro del padre Poblete fue trasladado por sus compañeros jesuitas hasta el frontis del Templo, donde miles de personas lo despidieron entre aplausos y pañuelos blancos. La urna fue subida a la tradicional camioneta Ford verde, recorrió la Alameda Bernardo O'Higgins hasta el Santuario del Padre Hurtado, donde hubo un masivo homenaje, y luego trasladada a la carroza que la dejó en el cementerio jesuita.

En este lugar, ya de noche, los funerales se realizaron en un ambiente de emoción, aunque también hubo espacio para la alegría. Incluso vecinos del sector se sumaron espontáneamente a rendir homenaje al sacerdote jesuita.

Se recordaron anécdotas de juventud del padre Poblete, quien era "muy pololo" antes de ingresar a la vida religiosa.

La ceremonia contó con la participación del Presidente electo, Sebastián Piñera, quien ayudó a echar tierra con una pala y repasó su relación con el padre.

En términos similares se manifestó el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma. "El padre Renato Poblete llegó a mi familia hace más de 50 años como amigo de mi padre. Estuvo en todos los momentos más importantes de mi vida como mi matrimonio, el nacimiento de mis hijas e hijos, de mis nietas y nietos", dijo durante su alocución.

También se recordó que el padre Poblete regalaba a los pobres los obsequios que recibía. Por ello un empresario contó que cuando estuvo hospitalizado le llevó un reproductor de DVD para que viera películas, diciéndole que era prestado para que no lo regalara.

PIÑERA

Presidente electo estuvo en los funerales y se emocionó recordando al sacerdote.




No hay comentarios:

Publicar un comentario