lunes, 22 de septiembre de 2008

TERAPIA PARA CEREBROS LAVADOS


Autor: HERMOGENES PEREZ DE ARCE


DEL CAPITULO I


Lo que se comenzaba a vivir en Chile (I-7)

Hay muchas personas agradecidas de los uniformados porque nos salvaron de que se hicieran habituales cosas terribles que sucedían bajo la UP, como la que relata la siguiente carta a El Mercurio, publicada el 30 de diciembre de 2004 y enviada a raíz del Informa Valech:

“Sr. Director:
“El gobierno encarga informes para reactualizar cosas del pasado, pero algunas quedan olvidadas. A propósito de eso he recordado a mi amigo Raúl Vásquez Bécker.
“Un día de marzo de 1972 le tomaron su tierra, con él y su mujer, Grace, dentro de la casa. Ya de noche, estando ambos en el comedor, sintieron ruidos extraños provenientes del dormitorio. Raúl fue a ver lo que ocurría. Al poco rato Grace oyó un ruido desgarrador. Fue a socorrerlo, pero al abrir la puerta del dormitorio salió una bocanada de humo y llamas que le quemaron el pelo y la cara. No pudo entrar. Todo se quemó. Sus vecinos llegaron, pero tarde. Después los restos de Raúl fueron encontrados en su clóset, donde había sido encerrado con llave y quemado vivo por los ocupantes de sus tierras. Éstos fueron identificados y posiblemente figuran hoy en las listas de desaparecidos o torturados, Raúl no figura en ninguna lista, pero calladamente sus amigos seguimos recordando a este buen chileno cuyos derechos humanos no fueron respetados. (Firmado) Mauricio Alliende Correa”.
Otra carta, del hijo de Raúl Vásquez Bécker, publicada el 4 de enero de 2005 en El Mercurio, bajo el título “Mi padre no figura en ninguna lista”, decía:
“Agradezco al señor Mauricio Alliende Correa por su carta…dedicada a su amigo, mi padre, Raúl Vásquez Bécker, víctima de la Unidad Popular.
“En una visita que le hice desde el extranjero, luego de 5 años sin verlo, le decía: vete de aquí, este país ya no se llama Chile, anda conmigo a España; y él contestaba: tengo que resistir:
“El 31 de marzo de 1972 las huestes comunistas y socialistas decidieron asesinarlo porque les incomodaban geográficamente las 120 hectáreas de reserva que le había dejado el señor Chonchol.
“No se ordenó por los tribunales de justicia una investigación seria, jamás vi siquiera a un carabinero o a miembros de Investigaciones de Chile. Quedó en el olvido.
“Me hicieron concurrir a la Gobernación de Río Bueno para conversar conmigo. Fui con mi abogado y nos encontramos con un verdadero Tribunal del Pueblo. Se hallaban presentes el gobernador, el director de CORA- Valdivia y todos los trabajadores del campo. Tomó la palabra el director, quien textualmente dijo: ´Señor Vásquez, sabemos que le corresponden 120 hectáreas. Le recomendamos renunciar a sus derechos, pues si no lo hace, le tomaremos el campo todos los días´. El abogado me dijo: ´Entrega Raúl, pues también te matarán´.
“A todos los chilenos, al señor Presidente de este país, les recuerdo que hay una víctima más: mi padre Raúl Vásquez Becker. (Firmado) Raúl Vásquez González.

(Páginas 46 a 48 de “Terapia para cerebros lavados”)
CONTINUARÁ

2 comentarios:

Ashniet dijo...

Realmente, estos imbeciles no tienen criterio.
Qué derechos humanos quieren si ni siquiera son humanos?

Ashniet dijo...

Como son capaces de tratar así y luego pedir algo?
Cómo pueden dejar en el olvido a tantos que salvaron al país? Tantos militares y carabineros que cuidaron y respetaron a todo ser humano?
Por qué estos descriteriados se molestan en pedir algo si no merecen nada?
Los de la izquierda olvidan sólo lo que les conviene. Por qué no recuerdan el mal que le hicieron a todos? a tantos niños que mataron con balazos y de hambre. a tantas familias destrozadas, tanta gente muerta por querer hacerse respetar. Son unos sinvergüenzas!