jueves, 23 de diciembre de 2010

AHORA RENIEGAN DE LO QUE ANTES ADORABAN



DE CHILE INFORMA EDICIÓN Nº 589

Conoce usted la historia del rey Clodoveo cuando se convirtió
al cristianismo. Entonces le pidieron que adorara lo que había
quemado y que quemara lo que adoraba.
La historia es muy antigua, tiene siglos, pero se cuenta, para
graficar a las personas que pegan volteretas.
Eso es lo que ocurrió ayer entre algunos políticos de la
Concertación.
Ellos, serán de izquierda, pero de modo cotidiano leen El
Mercurio.
Y se encontraron con una noticia, en exclusiva.
Medida busca acelerar la reconstrucción posterremoto:
Gobierno ordena vender la participación
estatal en las empresas sanitarias
Ejecutivo pretende recaudar US$ 1.600 millones por los títulos
que posee en compañías Aguas Andinas, Esval, Essbio y
Essal. La operación es la de mayor envergadura desde la
privatización de las sanitarias en los años 90. En La Moneda
confirmaron que el anuncio oficial se hará en los próximos
días. Equipos de los ministerios de Hacienda y Economía
trabajan en el proyecto.
La primicia noticiosa, confirmada por el gobierno dentro del día
de ayer, les irritó.
La opción que el gobierno venda la participación que el Estado
tiene en las empresas sanitarias fue duramente criticada por el
presidente del Senado, Jorge Pizarro (DC).



El parlamentario consideró que la medida es "claramente un
engaño y un negociado. Este gobierno quiere privatizar y
entregarle a determinadas empresas un gran negocio".
La presidenta del PPD, Carolina Tohá, calificó como un
"capricho ideológico de tipo neoliberal" la idea del gobierno de
vender la participación del Estado en las empresas sanitarias.
"En democracia no vamos a permitir que medidas de este tipo
se tomen para facilitar negocios, tenemos herramientas para
impedir que esto pase", dijo Tohá.
La bancada del PPD rechazó la venta de la participación
estatal en cuatro empresas sanitarias, para acelerar el proceso
de reconstrucción.
“Estamos en contra de la venta de las acciones que nos
quedan en las sanitarias, y que se ponga la reconstrucción
como excusa. Este gobierno lo que esta haciendo es achicar el
Estado”, sostuvo el jefe de la Bancada PPD, Ramón Farías.
Sin duda, lo anterior es un tema para profesionales, para
personas que saben de economía. Ellas debieran decir si
conviene o no, al país, que el Estado venda las acciones que
posee en cuatro sanitarias.

Lo que irrita es la hipocresía.



El diputado Farías, quien ciertamente no es un experto en
temas económicos, afirma que el gobierno quiere achicar el
tamaño del Estado.
Si esa, y no otra, fuese la razón sería estupendo.
Los que tenemos más de 60 años, aún recordamos cómo el
gobierno marxista de Allende era dueño virtualmente de todo,
controlaba hasta el precio que se le fijaba al pan, y el país no
tenía qué comer.
El tamaño del estado era entonces sideral, y la economía
chilena andaba muy mal.
Tenía el Estado hasta una empresa de buses.
Recuerda usted una flota de buses que tenía su terminal frente
a la Estación Mapocho y llegaban hasta Copiapó por el norte.
¿Para qué el Estado en el negocio de los buses?
Simplemente absurdo.
Recuerda que el Estado tenía hasta industrias textiles.
¿Se acuerda de Machasa?
El Estado era dueño de casi todos los bancos que había en
Chile.
Felizmente el Gobierno Militar tuvo el coraje de disminuir el
tamaño del Estado, desprenderse de las acciones de empresas
y venderla a los particulares.
Pero la hipocresía de los izquierdistas molesta.
¿Recuerda Usted que cuando se discutía, hace sólo unos
meses, el presupuesto fiscal para el año 2011, la oposición se
negó a aprobar varias partidas que representaban ingresos
para el Estado?
Recuerda que el gobierno advirtió entonces que esos dineros
que se le negaban, los iba a tener que obtener por otros
medios para llevar adelante la reconstrucción del país.
Pero si esto sucedió hace menos de tres meses. Es cosa de
revisar la prensa.
Y ahora el cara dura de Farías se muestra sorprendido que el
gobierno necesita recursos para la reconstrucción.
Está sorprendido cuando él fue precisamente uno de los que
se negó.
Pero queremos, además, poner a prueba su memoria.
Recuerda usted que, después del 11 de marzo de 1990, es
decir, cuando las Fuerzas Armadas y de Orden se retiraron del
gobierno, había muchísimas empresas sanitarias, virtualmente
todas, que aún seguían en manos del Estado.
Y los dos primeros gobiernos de la Concertación se dedicaron
a vender las empresas sanitarias.

Es que acaso ya no se acuerdan nuestros políticos que don
Eduardo Frei Ruiz Tagle, contra viento y marea, vendió las
empresas sanitarias.

Es cosa de revisar la prensa para verificar que fue en el
gobierno de Eduardo Frei cuando éste vendió hasta el agua a
los españoles.

Pero ya lo olvidaron y el senador Pizarro crítica ahora lo mismo
que hizo su camarada Frei.

Pero entonces no protestaban.

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