Nilda Garré, titular del ministerio de Seguridad, consolida su poder en el gabinete:
La otra "mujer fuerte" de la Casa Rosada
"La Presidenta le confió todo", señalan los analistas para describir su nuevo estatus en el gobierno argentino.
Jean Palou Egoaguirre
El Mercurio
Tenía apenas 27 años y ya había entrado en el anecdotario político de Argentina. Nilda Garré fue una de las 154 personas, especialmente elegidas, que en 1972 abordaron el mítico vuelo 3584 de Alitalia que llevó de vuelta del exilio a Juan Domingo Perón. Ese fue sólo el primero de una serie de hitos en su carrera: un año después, en 1973, se convertiría en la diputada más joven del Congreso; en 2005 en la primera mujer en encabezar el ministerio de Defensa, y a partir de la semana pasada, en una de las mujeres más poderosas del país, al asumir el liderazgo del flamante ministerio de Seguridad, un desafío que la pone en primera línea del gobierno de Cristina Fernández.
Todo esto, sin hacer nunca mucho ruido. "Garré es muy del riñón kirchnerista y es una persona de muchísima confianza de la Presidenta, pero tiene un perfil muy, muy bajo. Es muy influyente en el poder formal, pero no en la opinión pública", afirma la analista Mariel Fornoni, directora de la consultora Management & Fit.
Para construir ese estatus, Garré ha conocido el poder como pocos de su generación. Tras volver del exilio en México y estar casada con el hermano de uno de los fundadores del grupo guerrillero Montoneros, fue diputada por el Frepaso en varios períodos y -pese a su historial peronista- demostró su ubicuidad política al asumir como segunda del ministerio del Interior durante el gobierno del radical Fernando de la Rúa.
"Garré es una señora que hace muchos años camina por el poder. No estamos hablando de una improvisada, sino de una persona que sabe de qué se trata esto", la define Ricardo Rivas, académico de la Universidad de Palermo. "Quizás sea uno de los actores políticos que más saben de qué se trata la política. Y, a diferencia de la mayoría en Argentina, es una persona que conversa, es una dialoguista", añade.
Cuando llegó Néstor Kirchner, ella adhirió totalmente al "proyecto" y consiguió mayor visibilidad al ser nombrada embajadora en Caracas. Ahí defendió al gobierno de Chávez, e incluso organizó la llamada "Anti Cumbre" en Mar del Plata. Pero apenas duró un par de meses en el cargo, porque el Mandatario le ofreció la cartera de Defensa, lo cual no estuvo exento de polémica, ya que varios en la oposición recalcaron que su perfil de "militante setentista" podía irritar a los mandos militares.
Su gestión en Defensa aún es materia de discusión. "No tuvo ningún desmadre, pero tampoco ningún mérito en especial", dice Fornoni, mientras que el columnista de La Nación Mariano Grondona está en las antípodas: "Garré diezmó el presupuesto castrense y dejó a Argentina, en los hechos, en estado de indefensión", acusa.
"Brazo ejecutor"
Seria y cauta, Garré fue la carta natural de Cristina cuando a principios de mes explotó la crisis por las tomas en Buenos Aires, que se saldó con tres personas muertas por disparos de la Policía Federal. "No sólo es ahora su mujer de confianza, sino que Cristina le dio a Garré la posibilidad de encauzar la que según todas las encuestas es la más grave preocupación de la sociedad argentina: la inseguridad", indica Rivas. "Es el brazo ejecutor de la Presidenta en el área más sensible para la sociedad. Le confió todo".
Grondona recalca que el episodio de violencia en Villa Soldati marcó la posta en este gobierno sin Néstor Kirchner desde el predominio de un "hombre fuerte", que era el jefe de Gabinete Aníbal Fernández -quien tenía el control de la policía-, hacia una "mujer fuerte" con "convicciones". Sin embargo, en su análisis, el columnista asegura que la nueva ministra de Seguridad "equivoca el enemigo", ya que desconfía de las fuerzas de seguridad. "Ella opta por embestir a la policía, porque aún estira ideológicamente los años 70", afirma.
Garré ya ha dado muestras de que las cosas cambiarán. Como golpe de efecto, pasó a retiro a once comisarios generales, y una de sus primeras órdenes fue impedir que los agentes vayan a las manifestaciones con armas de fuego, insistiendo en que "no se va a reprimir". Según confiaron fuentes oficialistas a La Nación, se espera que maneje con "rienda corta" las acciones policiales, pero se cree que por su estilo no ordenará más "medidas de shock" en lo inmediato, para hacer cambios "de fondo, con pasos lentos y seguros" desde su nuevo estatus de mujer fuerte de la Casa Rosada.
Según la analista Mariel Fornoni, la designación de Garré también opacó a Alicia Kirchner, ministra de Desarrollo Social y cuñada de la Presidenta.
jueves, 23 de diciembre de 2010
ARGENTINA: Nilda Garré, titular del ministerio de Seguridad
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario