domingo, 19 de diciembre de 2010

Monseñor Ricardo Ezzati promueve indulto con "justicia y magnanimidad"



También admitió que le provocó "dolor" la venta del 67 por ciento de Canal 13:
Monseñor Ricardo Ezzati promueve indulto con "justicia y magnanimidad"

El recién nominado arzobispo de Santiago hizo ver que los obispos plantearon con mucha claridad este punto en el documento de la Conferencia Episcopal entregado en julio al Presidente Sebastián Piñera.

NELLY YÁÑEZ N.
El Mercurio

No ha descansado. Desde su nominación como el arzobispo número 13 de Santiago -desde Manuel Vicuña, en 1840-, monseñor Ricardo Ezzati Andrello (68) simplemente no tiene espacios en su agenda. Pese a todo, está feliz. Honrado por haber sido elegido por sus pares, como presidente de la Conferencia Episcopal por los próximos tres años, y por el Papa Benedicto XVI en el máximo cargo eclesiástico en Santiago.

Hasta el 15 de enero, este reconocido mediador en complejos conflictos sociales, incluida la huelga mapuche, mantendrá su centro de operaciones en Concepción. Pues, recién ese día asumirá oficialmente sus nuevas funciones en la Catedral Metropolitana, hecho que lo convertirá en el integrante del clero con más poder en la Iglesia chilena.

-¿No teme asumir el Arzobispado de Santiago, considerando que el otro salesiano que tuvo esa responsabilidad fue el cardenal Raúl Silva Henríquez?

"Por supuesto, el temor es parte de la misión del apóstol. El Señor invita a lanzar las redes en mares borrascosos; sin embargo, emprendo la tarea encomendada con mucha humildad y contando siempre con su gracia y conducción".

-Hay quienes sostienen que el fantasma del cardenal va a estar presente en la medición de su gestión.

"Fantasma, de ninguna manera. El cardenal Silva es un modelo a seguir; es un hermano que me inspira, un discípulo del Señor que señala caminos. Nadie que no conozca el alma del cardenal Silva puede comprender la motivación de la inmensa acción que realizó. Todo lo que hizo fue motivado por la caridad de Cristo albergada en su corazón".

-Entre sus desafíos está el recibir una Iglesia Católica con una feligresía decreciente. En el Censo de 1992, un 76,4% se declaraba católico y en el de 2002 sólo un 69,9%.

"El fenómeno se explica, en parte, debido al cambio de época que estamos viviendo. Y en todo cambio de época hay valores y experiencias personales que entran en cuestionamiento por el fuerte surgir de otras 'salvaciones' destacadas por la cultura contemporánea. Por ejemplo, los bienes de consumo, la manera especial de concebir la libertad, el deseo de autonomía absoluta que da origen al secularismo, el relativismo que excluye la verdad absoluta. Sin duda alguna, la Iglesia entera, pastores, sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos y laicas debemos mirar con ojos críticos también nuestra acción pastoral. La V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe invita a la "conversión pastoral".

-En esa perspectiva, ¿cómo impactan las denuncias sobre abuso sexual que han afectado a la Iglesia?

"El pecado cometido por los discípulos de Jesucristo impacta siempre la vida de la Iglesia. Cuando se dan caídas especialmente graves, se resiente toda la comunidad eclesial. Mi invitación y el trabajo que quiero realizar es, entonces, estar muy cerca de mis hermanos, para que, juntos, podamos vivir la santidad de nuestro sacerdocio".

-El juez Leonardo Valdivieso acaba de sobreseer definitivamente el caso Karadima. ¿Esto quiere decir que el tribunal eclesiástico también va a terminar cerrando este tema?

"Entiendo que se cerró el caso civil porque el juez no encontró motivos para condena y, naturalmente, eso es muy decidor. Sin embargo, el camino del juicio eclesiástico es totalmente autónomo del civil; está en las manos de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Cuanto antes esperamos el veredicto y, de acuerdo con el veredicto, actuaremos en conformidad, esperando que también este hecho doloroso signifique para la Iglesia y para los sacerdotes una ulterior motivación para caminar en santidad de vida".

-¿Puede haber sanciones?

"La investigación de la Iglesia tiene motivaciones mucho más profundas a veces que las motivaciones propiamente legales. Hay acciones que en las normas civiles no constituyen delito y en cambio sí lo son, y muy graves, en la legislación canónica".

-Para usted sigue vigente el planteamiento de la Conferencia Episcopal frente a los indultos. ¿Es partidario de que esos indultos se extiendan también a militares procesados por violaciones a los derechos humanos, lo que fue rechazado por La Moneda?

"Los obispos de Chile hemos planteado con mucha claridad este punto en el documento que hemos presentado al Presidente de la República".

-Ese documento señala que no sería completo ese beneficio si no se considera a quienes cumplen penas por delitos contra los derechos humanos, cometidos durante el régimen militar". Y añade que para eso se debe salvaguardar el pleno imperio de la legislación en crímenes de lesa humanidad y establecer grados de responsabilidad y arrepentimiento.

"Es exactamente lo que dice. El indulto debe darse conforme a justicia y magnanimidad".

-¿Ha hablado sobre este punto con el Presidente?

"Sobre este tema, no".

-¿Qué significó para usted la venta del 67% de Canal 13?

"Me dolió. Sin embargo, hay que buscar conocer y comprender las motivaciones internas de la Pontificia Universidad Católica, la que tuvo que discernir el mejor camino para el funcionamiento del canal y, al mismo tiempo, ejercer su alta misión. No me correspondía conocer esas motivaciones".

-¿La Iglesia debiera recuperar el porcentaje mayoritario?

"Tengo una gran estimación por la misión de los medios de comunicación social. Los documentos de la Iglesia los define como los nuevos 'tejados' desde los cuales anunciar el Evangelio, hoy día. Me parece fundamental que la Iglesia pueda contar con estos medios modernos de evangelización. Espero que las nuevas tecnologías nos ofrezcan oportunidades diversas y amplias para entrar con decisión en el campo de los medios de comunicación social".

-Usted le pidió a la feligresía que lo ayudara a ser un obispo cercano y sencillo. ¿Quiere imponer ese sello en la Iglesia Católica?

"Quiero ser un buen pastor, un obispo cercano, que acompaña, que tiende la mano, que sigue el ejemplo de Cristo".

-¿Cómo se define, como conservador o progresista?

"Soy simplemente un obispo de la Iglesia Católica. No me importa dónde me ubiquen".

''Entiendo que se cerró el caso civil (Karadima) porque el juez no encontró motivos para condena y, naturalmente, eso es muy decidor. Sin embargo, el camino del juicio eclesiástico es totalmente autónomo del civil; está en las
manos de la Congregación para la Doctrina de la Fe".



Califica el aborto terapéutico como un "homicidio"
Con la discusión de dos temas valóricos debutó el recién nominado arzobispo Ezzati: la campaña del condón para prevenir el sida, en la que advierte que ésta no se debe centrar en el preservativo, y el proyecto de aborto terapéutico levantado por los senadores de la UDI Evelyn Matthei y del PS Fulvio Rossi, donde ha defendido el derecho a la vida.

-Frente a este tema, ¿cómo acoge la Iglesia Católica el drama de una mujer que tiene un feto que sabe que efectivamente no va a sobrevivir?

"La Iglesia acoge a esa mujer con corazón de madre, un corazón muy abierto y la acompaña con toda su capacidad de acogida y de misericordia. Nadie quiere que las personas sufran, por el contrario, todos queremos que las personas alcancen la plenitud de la felicidad. La vida es un don grande, el máximo don, y nadie puede arrogarse el poder de eliminarla. El homicidio, aunque se le llame 'aborto terapéutico' es una acción que la recta razón repugna".

-Usted fue uno de los detractores de la ley de divorcio. A la luz de las estadísticas, ¿cuál es su evaluación?

"Las estadísticas nos dan la razón. Hemos afirmado y seguimos afirmando el valor del matrimonio y de la familia. Las elevadas cifras de divorcios indican el fracaso de caminos que se presentan a sí mismos como liberadores y progresistas, olvidando el proyecto salvador de Dios y la belleza del amor matrimonial y la familia".

-¿Es partidario del matrimonio homosexual, tal como sucede en Argentina?

Por supuesto que no.


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