miércoles, 22 de diciembre de 2010

UN POCO DE SERIEDAD, POR FAVOR


DEL BLOGS DE HERMÓGENES

martes 21 de diciembre de 2010
Un Poco de Seriedad, Por Favor

La interpelación a la ministra Matte puso en evidencia dos rasgos de nuestros políticos: la superficialidad y la vocación por la publicidad.
Si uno lee las informaciones periodísticas del episodio vivido ayer en la Cámara (porque, confieso, no tuve la autodisciplina suficiente para someterme a las tres horas del espectáculo televisivo) concluye que las interpelaciones concretas que hizo el diputado Latorre (DC) fueron tres: (1) No se han entregado cien mil subsidios en la zona del terremoto, como anunció el Presidente el domingo, en compañía de la ministra; (2) Al menos diez mil beneficiarios no estaban individualizados; y (3) Hay grupos de subsidios que recaen en un solo RUT.
La ministra Matte hizo el único aporte significativo de antecedentes que se registró en toda la sesión: tomó la nómina de subsidios, que estaban en tres gruesos legajos, y los puso a disposición de la mesa de la Cámara.
Era exactamente lo que correspondía hacer. Es decir, refutó exitosamente la interpelación. Si no hubiera sido así, el diputado Latorre habría dicho: "Tal o cual subsidio no ha sido jamás entregado; luego, son menos de cien mil. Luego, mi acusación es fundada". Pero no precisó nada de eso.
Al decir que había diez mil beneficiarios no individualizados, podría haber aportado, al menos, un caso. Por ejemplo, diciendo: "El subsidio número 33.333 aparece siendo entregado a una persona cuyo nombre no se indica". Pero tampoco hizo siquiera eso.
Y al decir que hay grupos de subsidios que recaen en un solo RUT podría haber señalado: "Por ejemplo, el RUT XX.XXX.XXX figura recibiendo cinco subsidios." Pero tampoco lo hizo.
Es decir, no logró sustanciar la interpelación. Convocó la atención de todo el país y terminó sin precisar nada. Llenó los principales titulares de la prensa de hoy, pero no tenía ningún antecedente concreto para interpelar a la ministra.
Esto se llama superficialidad.
También en la prensa de hoy se informa de un "detenido-desaparecido" por el cual el Gobierno Militar recibió todas las imputaciones que acostumbran hacerle sus detractores. Pero ese detenido-desaparecido no era tal. Pedro Gonzalo Millas Márquez fue sindicado por la "Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación" como detenido por el régimen en 1977 y hecho desaparecer. Los tribunales de justicia confirmaron ese delito y le asignaron a la viuda una indemnización de más de 40 millones de pesos. Sus tres hijos recibieron diez millones de pesos cada uno. Pero la verdad de los hechos era otra: Pedro Gonzalo Millas Márquez murió en 1982 al caer de un tren. Su cónyuge ha sido dejada en libertad bajo fianza de cien mil pesos por un juez de izquierda caracterizado por su severidad con los uniformados.
En mi libro "Terapia para Cerebros Lavados" (El Mercurio-Aguilar, Santiago, 2008) en las páginas 247 y siguientes yo he examinado el caso de los desaparecidos basado en las publicaciones de las fuentes abiertas, concluyendo que el total de ellos atribuidos al Gobierno Militar por las dos comisiones que los investigaron fue de 1.102 personas, mientras que el total de los restos encontrados o cuyo destino se conoció, pero hasta ahora no han sido identificados individualmente, es de 1.108 personas.
Evidentemente, hay un trabajo que no se ha hecho y, supongo, nadie va a hacer, porque el tema ha pasado a ser político-publicitario y el eslogan de "un gobierno que hacía desaparecer personas" es esencial para que la corriente dominante pueda escribir la historia a su modo. Así es que la verdad nunca será conocida. No está demás señalar que, según cifras de Carabineros que cualquiera puede consultar por internet, en 2006 hubo 23.970 denuncias por "presunta desgracia", de las cuales en 2007 todavía quedaban 2.432 personas sin ser encontradas. Esta situación se repite año a año pero, como no tiene significación político-electoral, no despierta ni la sombra del revuelo de los 1.102 supuestos detenidos-desaparecidos entre 1973 y 1990 (ente paréntesis, 607 casos ocurrieron en 1973 y 1974; y entre 1978 y 1990 hubo sólo 23 casos).
Bueno, la política chilena se construye en gran parte basada en la publicidad. El diputado Latorre no hizo ninguna denuncia precisa, pero ganó publicidad. La ministra Matte, mostró tres legajos de documentos y, mientras no haya una sola refutación de los mismos, aportó el único antecedente concreto en las tres horas de espectáculo. Y el Gobierno Militar tendrá que seguir cargando per sécula seculórum con la imputación de haber hecho dedsaparecer a 1.102 personas, aunque vayan reapareciendo de a una y haya 1.108 restos de personas caídas en ese período sin identificar.
Publicado por Hermógenes Pérez de Arce

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